jueves, 5 de marzo de 2015

Sentido del humor

Ay! que mis últimas entradas eran muy serias. Y va a parecer que hemos perdido el sentido del humor. Y no.

De todas maneras esto del sentido del humor es todo un tema. A veces un chistazo te deja frío y la parida más inmensa te hace saltar las lágrimas.

Hoy navegando por tumblr (una maravilla terapéutica de nuestro tiempo) me he encontrado con un post acerca del alemán que ha hecho que rompiera a carcajadas. Así, conmigo mismo, en crudo.

Bueno, que el post es este:


Una tontería de idiomas. Sí. En cualquier caso, a mi me ha hecho reír. Reír es inmensamente sano. Se ha dicho por activa y por pasiva y se han escrito ríos de tinta al respecto. Pero en general cuando las cosas están "chungas", le gente ríe menos. Y claro, cuando menos te ríes, peor se pone todo. Me pregunto como es la vida de la gente sosa que ni siquiera sonríe. Debe de ser de un gris que asusta.

En mi caso, gracias a <inserte aquí la deidad de su elección> me río a menudo. Me siento afortunado por ello. Y no es porque mi vida sea la repera en patinete. Mi vida es más bien normal tirando a "del montón pero apañao". Quejas cero (virgencita, virgencita....) Pero es que tras un porrón de años dando tumbos vivo con alguien que me hace feliz. Mucho. Tengo un trabajo que es bien, un par de hijos a los que quiero como tales y alguna que otra cosa material e intrascendente que me hace sentir estúpidamente satisfecho de mi mismo. No se puede pedir más. Bueno.... igual no cagarla tantas veces para conseguir acertar pero uno es como es y cada uno baja las escaleras como quiere.





(Vale, la imagen es un tobogán pero es una licencia poética)

Bueno, que ya. Esta entrada va a quedar muy simple pero es lo que hay. Debería estar durmiendo pero al final, me he liado como un tonto navegando (electrónicamente) aquí y allá y son las nada y cuarto y el pijama por poner. A remediarlo tocan.



Bona nit, gente. Si podéis, reíros. Aunque solo sea un poco.





martes, 30 de septiembre de 2014

De batallas y guerras

Ganar una batalla no es ganar la guerra. De la misma forma que perder una batalla no quiere decir que vayas a perder la guerra. Pero vamos, el punto anímico de partida no es el mismo.

Hoy ando Sun Tzu y pensando que en la vida de uno, hay un sinfín de batallas. Una detrás de otra. Sin pausa. Desde las pequeñas decisiones a las crisis. De los contratiempos a las arcadas y los lloros.

Al final ¿sabéis que creo? Que dan igual las batallas. Que la guerra está perdida. Básicamente porque en una aproximación estadística bastante plausible, vas a palmar sin conseguir todo aquello que querías conseguir.

Ahora rectifico. Si la guerra está perdida... ¡¿lo importante son las batallas?!


Ya que he citado al maestro Sun, que de nombre era más Wu que Tsu, una de sus frases:

"Si no puedes ser fuerte, y sin embargo no puedes ser débil, eso resultará en tu derrota" 

Lo que me jode de la filosofía oriental de nivel (no la de las galletitas de la suerte) es decodificar la profundidad del mensaje. No, Sun, no. Joder. No puedo ser siempre fuerte. No lo he sido y no lo seré. Puedo aparentar fortaleza pero me sé débil. ¿Qué pasa si sabes que puedes ser débil y no siempre fuerte?


Bien, si "P" entonces "Q" implica que si "no Q" entonces "no P" pero "Q" no implica "P". Ole con el algebra de Boole. Mierda porque no tengo la respuesta. Espera. sí: puedo ser débil y no puedo ser fuerte. Eso cumple la ecuación lógica ¿no? ¡Pero a veces sí soy fuerte! Bueno... o no. Mejor lo dejo. La conclusión sobrepasa a la sentencia del maestro guerrero. Si puedes ser débil pero no fuerte, no es derrota en lo que resultará la contienda. Es correcto, lo que será es un arrollamiento total y absoluto. No es opción.

Tenemos que enfrentarnos al destino. Y por destino, no quiero referirme al concepto de sino irrevocable, sino a lo que nos pasa por la vida. Pero hay que reconocer que no todo lo que se nos pone por delante es "emocionalmente comestible" Hoy tengo mala digestión. Hoy percibo derrota. Otra más. Otra batalla a la lista de la debacle emocional. Justo cuando saboreaba las mieles de la última gran victoria. Y veo la guerra ante mí. Perdida. De antemano. Se desvanece el halo de positivismo de las últimas victorias. Las que mostraban que había tomado la buena dirección. Al fin. Y confirmo, una vez más, que no. Todo no se puede. Soy un ser limitado y todo lo que pretendo, no lo puedo conseguir. Lo que anhelo es mucho. Es lícito que sea mucho. Me han enseñado que el conformismo es malo. Pero el inconformismo cuando choca de bruces contra la realidad, es aún peor.

Pienso en la vida simple y sosa de aquel al que todo le está bien. ¿Es más feliz que yo? En términos estadísticos, no gana nadie. Un eterno 5 equivale a ir rítmicamente de 0 a 10. Pero consume menos. No hay derrotas; tampoco hay victorias.


Este es otro tema. Las victorias, cuando son respetables, inundan la emoción, azuzan a la esperanza, dan alas a la imaginación. Y ya sabemos qué pasa cuando la imaginación vuela alentada por el deseo y la consecución de un hito remarcable.Nada bueno. Una vez leí que "la felicidad siempre viene acompañada de dos sensaciones desagradables: el recuerdo de su privación en el pasado y el miedo a perderla en el futuro"

La primera vez que lo leí pensé: ¡joder que depre lleva el que lo ha escrito! Vaya... ahora pienso que era un optimista bien informado.

Corolario: no parece que esté pasando nada especial. A fin de cuentas, mis anhelos, mis limitaciones, mis victorias y mis derrotas como individuo en el conjunto de la humanidad tienen menos relevancia que la identidad de un grano de arena en una playa.
Y paso de pasar a la escala del universo, porque ya es bastante deprimente la escala "humanidad"

He perdido. Otra vez. Otra condenada vez. Me ha sobrepasado la batalla. Me ha arrasado. Ha dado al traste con todas mis estrategias. Y con cada día que pasa, estoy más cerca del fin de la guerra. Sea cuando sea. Tampoco tengo prisa. ¿Para qué? Ah! si. Para conseguir lo que quiero. Ganar la próxima batalla. La próxima... ¿no era la guerra? No. A la guerra que le den.

Dime Maestro Sun, ¿cómo armas a tu ejercito después de la debacle? ¿cómo organizas a tus huestes para encarar la siguiente cita con la batalla? ¿dónde está la motivación? Espera. Tengo delante un recipiente metálico de forma cilíndrica con hermosas y evocadoras grafías: un murciélago negro sobre un fondo rojo y la frase "run mixed drink". Inspira oscuridad, perdida, derrota. La necesaria bajada a los infiernos que libera al alma.

La noche abriga a los perdedores para que el día pueda saludar a aquellos que aún quieren luchar. Voy a abrigarme pues. Mañana, ahí estaré, más o menos de pié, pero pertrechado para la siguiente. Dispuesto a todo. Dispuesto a corregir, aprender y así tener más chanzas.

Pero eso será mañana. Hoy, ya no. Y si mañana no despierto, tampoco pasa nada. Lo más probable, es que no me dé cuenta de ello :)

"Quizás otros acierten de entrada; lo que es yo, no acierto sino después de diez tentativas. Quizás otros acierten después de diez tentativas; yo, después de mil."
Kong Qiu (Confucio para los amigos)

Bona nit

martes, 24 de junio de 2014

Cansancio

Tal, que desde Marzo, por lo visto, no atiendo a mi yo bloguero.

2014. Verano. Ya ha transcurrido la mitad de otro año y el caos sigue presente. Los humanos no sabemos gestionarnos. Definitivamente.

Los que me conocéis o me seguís en alguna red social sabéis que a mediados del año pasado, mi vida personal cambió a mejor. Este tumblr que encontré por ahí, lo resume bastante bien :)

No obstante, y a pesar de haber estado trabajando en nuestro pequeño mundo, el entorno se presenta y nos rodea. Aún cuando encuentras a esa persona y empiezas a construir ese algo tan especial, el exterior está ahí. No somos islas. Vivimos en un entorno con muchas variables que inciden en nosotros día a día.

Hay temas de salud. Aparecen, desaparecen, merodean por ahí y nos recuerdan nuestra volatilidad. Nuestra temporalidad. Van y vienen. Nos afectan a nosotros y a nuestros seres queridos. Humanos y no humanos.  A todos por igual.

El trabajo, va haciendo de las suyas. Soy de los pocos afortunados que, en general, disfruta con lo que hace. No es perfecto, pero está muy bien. Pero a veces, hay situaciones complicadas. Afectan a personas que conoces, te afectan a ti y afectan a los tuyos. Huelga decir, que el mero hecho de disponer de un trabajo y su consiguiente salario, con los tiempos que corren, ralla lo épico. Motivo adicional de preocupación en cuanto tienes un nivel de empatía superior al de un plato de garbanzos.

En particular, por el país en el que vivo, ves que salir adelante es complicado y que el poder es nefasto, oscuro y corrupto. No suelo ser político en mis escritos aquí, pero España es el paradigma del vicio rancio. El país donde la sociedad paga una oligarquía a la que se la ha ido de las manos la ética y los principios.

Y tema aparte son las moralinas con las que la arcaica tradición pretende mantenernos en redil. Luego aparecen lideres de dudosos principios éticos y la masa los sigue. Normal. Saltan señales vanas de alarma y se intenta por todos los medios neutralizar la rebeldía.

Todo es en vano. La locura es colectiva. En un escenario sin ideales, el ideal más esperpéntico es la única luz a la que seguir. Y así será. Ningún cambio está exento de un trauma. Y si hay cambio, hay trauma.

Luego tenemos aquellos detalles nimios, en el contexto de un universo de dimensiones inabarcables, como puede ser tener unos nuevos vecinos que son el mal. Que prostituyen la paz de tu isla con la intromisión más flagrante de tu reposo. Volvemos a la empatía del plato de garbanzos.

Y ahora que hablamos de ese plato de garbanzos, ahí está el tema. En general y buscando entre las líneas de mis palabras, todo se reduce a la empatía. Un bien escaso. Un bien mal entendido. En un escenario gris, hoy por hoy, más que empatía, se busca el famoso "efecto pigmalion". La dominación de la percepción ajena y no el entendimiento de la misma. Hemos aprehendido, que no aprendido (por las connotaciones de "captura" que entraña esa maldita "h" intercalada) la relevancia del ego. La autoestima como motor del triunfo, del ser feliz, del si yo estoy bien, todo esta bien. Y no.

Comparto el criterio de que, si uno no está a gusto consigo mismo, difícilmente lo estará con los demás; pero la libertad de uno mismo, empieza donde acaba la de los demás. No hay que hacer siempre lo que uno quiere sino querer, en la medida de lo posible, lo que uno hace. Nuestros mundos son frágiles, somos caducos. Si no nos respetamos, no existimos.

Cansancio. Cansancio de esta soledad social. Cansancio de esta inmadurez empática de la sociedad actual. En lo particular, cansancio de tanto viaje, de tanto avión, de tantas horas sin estar a su lado, de que siempre esté pasando algo, del ruido ajeno. Cansado de estar en un país donde la autoridad es impunidad. De estar en un mundo que madura tan y tan lentamente. Cansancio generalizado.

En apenas 3 (2?) días, cumplo años.

Conseguiré dormir entre los brazos de mi amada. Bien. Y cuando lo haga, el descanso se hará presente. Recordaré, que no podré recibir la felicitación de mis progenitores. Que no podré decirles "mirar donde he llegado" independientemente de donde haya llegado. Me alegraré, al mismo tiempo, de que no estén viviendo en este despropósito de sociedad a la que pertenezco. Me preocuparé, porque no sabré si mis principios darán un futuro a mis hijos. Intentaré a cada momento hacerla feliz. Y dormiré. A pierna suelta, porque estoy cansado.

Bien. Necesito vacaciones. Y también, que el mundo sea consciente de sí mismo. Que mejore. Que ciertas cosas, vuelvan a su cauce. Y que el ser humano, ahora que ya sabe que el "yo" existe, se de cuenta de que el "los otros" también.

De momento, vamos a por lo alcanzable: unas vacaciones que empiezo a vislumbrar. Y por culpa del cansancio, no desearé la paz en el mundo. Hoy no doy más que para desear la paz en mi mundo. Sí. Estoy siendo poco empático ahora mismo. Vaya hombre, siempre acaba uno contradiciéndose. Esto de ser humano, es realmente ... un sarcasmo.



Bona nit

sábado, 15 de marzo de 2014

Defina romanticismo...


Pues si, reconozco que algunas veces mi romanticismo deja bastante que desear. Recuerdo haber recibido el apelativo de romántico en mi juventud, pero supongo que los consecutivos fracasos en materia de amor hasta el día de hoy, defenestraron esta cualidad. Reduciéndola a cenizas.
Hoy es un día especial, como cualquier otro, porque desde que estoy con la persona con la que quiero compartir el resto de vida, los días no tienen nada que ver con lo que habían sido hasta la fecha. En particular, no obstante, el día de hoy tiene un valor de efemérides muy particular. Hoy hace un año que descubrí a la persona que mi corazón alberga, hace mis días especiales, enloquece mis sentidos y agudiza mi inteligencia. La persona que me ha convertido en alguien mejor (a pesar de mi comentada falta de romanticismo y más de un despiste). La persona que hace que quiera ser mejor. Día a día. Para seguir cautivándola, embrujándola, mereciéndola.

Hoy es el día, amor, en que mis acciones serán patosas, mis palabras insuficientes, mis acciones inoportunas... y mi espíritu, el de un niño pequeño que acaba de descubrir la joya más preciada; mi intención, la de enamorarte más aún; mi voluntad, la de seguir a tu lado; mi deseo: tu.

En breve, será la efemérides de un pequeño texto que escribí también de manera pública. Decía algo así como:

Leí sus palabras y me cautivó
Miré a sus ojos y me embrujó
Me perdí en su cuerpo, y me encontré. Suyo.

Nunca fui más preciso con menos palabras. Así fue. Así es. Así quiero que sea. Siempre.



miércoles, 4 de septiembre de 2013

Irreversibilidad

Hola sufridos y a menudo, olvidados lectores.

No sé cuán a menudo os encontrais con esta palabra. Yo no mucho, gracias a Dios, pero la verdad es que es una cabrona de mucho cuidado. Me encontré con ella el día que tuve mi primer hijo. Luego el segundo. Con una mujer que ya no es la mía, pero claro, es la madre de mis dos hijos. Irreversible.
Al poco de tener el segundo hijo, falleció mi madre. Y ahí estaba ella, la irreversibilidad haciendo gala de su total y absoluta inflexibilidad. Dos años y unos pocos meses más tarde, fue mi padre el que se fué. Claro, era irreversible.

Muy bien. Ya estamos en el punto aquel de ¿qué cojones le pasa a este tío? Es fácil: lo que a todos. Hay días claros y días oscuros. Hoy es un día oscuro.

La irreversibilidad tiene dos facetas. Se presenta en las cosas sobre las que un día tuviste control y sobre aquellas que nunca lo tuviste. Las segundas son de lógica (que no fácil) resignación. A fin de cuentas, nunca estuvo en tu mano. Eres un juguete en manos de leyes que no entiendes y no controlaras jamás. Punto. Ajo y agua y a seguir adelante. Odio esa irreversibilidad porque te enseña con excesiva claridad que a fin de cuentas, eres un diminuto ser, anecdóticamente consciente de si mismo y con una caducidad inapelable.

Pero puestos a odiar, que maravillosa candidata es la irreversiblidad de tus propias acciones. Aquella que te recuerda, cada día, los pasos que hiciste mal y que ya no puedes, ni podrás, modificar jamás. Es sibilina, es sutil, aparece sin avisar y se mete en tu vida cuando tu estás viendo la tele.

No. No os equivoqueis. No toda irreversibilidad es nefasta. Mis hijos son lo mejor que jamás me habrá pasado. Este hecho irreversible es claramente algo positivo, aunque duela a veces. Está bien.

El resto de irreversibilidades... ¿el resto? bien... Eran prescindibles. Pero ahí están. podré minimizar su impacto, podré maquillar su influencia pero jamás, jamás, las podré anular.

Mil gracias irreversibilidades cabronas. Mi vida sería mejor sin vosotras, pero supongo que vosotras, no podeis existir sin mí. Es una simbiosis absurda. Pero simbiosis a fin de cuentas. Y supongo que en cierto modo, ellas me definen. Me hacen como soy, me hacen quien soy. Pues vaya. Menudo regalo. Lo mejor es que con la edad, esto no hace más que mejorar. Que ilusión.

Bueno, lo voy a dejar aquí. Entiendo que la madurez, entre otras cosas, consiste en asumir lo irreversible de tus acciones cuando éstas lo son. Así que voy a dejar de quejarme y dedicarme a lo mío: asumir.

A sumirme en un sueño. El sueño de mi vida. Donde lo irreversible solo es para bien.

Soñar es gratis. Hacedlo.

lunes, 1 de julio de 2013

Una de principios


Si algo hay que reconcerle a Paulo Coelho es haber puesto la filosfía de bolsillo en el pedestal de lo comercial. Y por mi parte, hasta ahí. Porque secuelas hay por todas partes. Las sentencias inspiradoras se repiten sin cesar por las redes sociales. Centrémonos. Los conceptos están bien pero a veces se corren riesgos extremos con según que frases de autoayuda. Y he aquí el motivo de mi perorata de hoy. Cuidado que se nos va. Hagamos un repaso

La felicidad es un trayecto y no un destino, aprovecha cada dia de tu vida, vívelo como si fuera el último.

La primera parte (trayecto / destino) es aceptable si bien, algo demagógica y se apoya, básicamente en lo que pretende combatir. Pero razón no le falta. El destino último de una vida, no acaba de molar demasiado, principalmente porque vas y la palmas.

"Aprovecha cada día de tu vida" eso es bien. Pero ojo, no acabar estresao perdido. Aprovechar puede muy bien ser, pegarte 16 horas roncando como un condenado y las 8 restantes yendo de lado a lado del sofá haciendo la croqueta. No se trata de vivir tan intensamente que el organismo agarre un día y os diga que se va con su intensidad a otra parte (la del apartado anterior, concretamente). Como siempre, en el equilibrio, está el éxito (...Ahora viene aquello de "pequeño saltamontes")

Y bueno, lo de "vive cada día como si fuera el último" ahí si que ya... Recuerdo que en twitter alguien escribió una genialidad al respecto. Decía algo así como que esto de vivir cada día cómo si fuera el último era un drama. Cada día despidiéndose de todo el mundo llorando a moco tendido y tal... En fin, que sí. Que tenemos que sacarle partido a cada momento al que se le pueda sacar partido, pero planear cosas a corto, medio e incluso largo plazo, tambien es sano. Incluso útil, si me permitís la osadía.
Si la humanidad hubiera vivido cada día como si fuera el último, el último de los días hubiera pasado hace mucho ya. Vale, esto también es una filosofada. Pero es mía y me gusta. La dejo puesta.

Otra que me encanta es la de

Baila como si nadie te estuviera viendo

En fin. A ver. "Ojocuidao" que tambien "es bien" tener una vida social, si no plena, al menos entretenida. Y no queremos acabar bailando como si nadie nos estuviera viendo porque, efectivamente, nadie tiene ningún interés en vernos (ni bailando). Y ojo que soy de los que la liaba parda en las discoteques esas, pero ni así.

Las frases para pensar. Qué grandes.

¿Cuando fue la última vez de una primera vez?

Guapa la frase ¿eh? Frase trampa. Otra vez. Manipulativa total. Invita a la promiscuidad (no solo la sexual: guarros), al caos y el desorden. Cada día, probemos algo nuevo. Fagocitemos todo lo fagocitable, siempre y cuando sea distinto. Se empieza así y se acaba agotando los recursos de un planeta en un plis. Oh... Espera...

Los mensajes comerciales, oh Dios. Aquí si que hay para ponerse las botas. Me encantan :D

"Rompe con lo establecido" Sí: son 4 años, 3 meses y un día. Sin fianza.
"Sin ataduras, sin límites, sin compromisos" Banzaaaaaai !!!!! A sacooo !!!! Al Ineeeem!!!
"Sé tu mismo" ¡Hay que joderse! ¿Acaso pensábais ser yo? ¡Suplantadores!

Ya. Paro. Que esto no tiene fin y solo quería retomar un poco el blog y el cinismo olvidado.

Mañana tengo que seguir siendo yo, por el camino que me hace feliz, rompiendo levemente alguna norma que me permita empezar algo nuevo, como si por primera vez, no me viera nadie bailar como si no hubiera mañana. Intensamente, eso sí.

Ya me he estresado...

Sed felices.

miércoles, 10 de abril de 2013

La caja de Pandora

Según los griegos, la caja en cuestión (que más bien debía de ser una ánfora) contenía todos los males del mundo y así, la pobre caja tenía una injusta fama que la tradición popular ha cambiado a algo más parecido a que "si abres la caja de Pandora, se va a habé un foshong"

Pues bien: todos tenemos una. La caja de los sueños. De los deseos más ocultos. Todo pinta bonito pero es la caja que solo contiene esas cosas que sabes que pueden transformar tu pequeño, estable y seguro mundo. Por eso, se asimila a la funesta caja de Pandora. Pero la pobre, no es eso. Es la caja que nos da la vida.

Abrirla entraña riesgos. Sabes que cuando lo hagas, no hay marcha atrás.
Si abres la caja de Pandora, estás obligado a ponerlo todo. Pasas a ser propiedad del contenido que guardabas en ella. Y al ser la caja de tu propiedad, el círculo queda cerrado.

A veces pienso que la caja de Pandora se abre cuando verbalizas algo. Puedes tener un deseo, puedes querer algo con todas tus fuerzas. No pasa nada hasta que lo verbalizas. Ser consciente de ello, ha hecho de mi una persona que se calla mucho lo que quiere, pero aún y así, a veces, la caja se agita, hace ruidos, te despierta en mitad de la noche y te susurra a gritos: "abre"

Entonces, intentas echar mano de todo tu pragmatismo. Empiezas a poner en marcha toda la maquinaria de la fría lógica, la cual, como no, cuando el deseo es real y auténtico, acaba rendida también al contenido de la caja. Como decía un grupo en una canción pachanguera más que célebre: "No estamos locos, sabemos lo que queremos". Solo que a veces nos lo negamos y así nos va. Nos estancamos. Nada hace avanzar más a una persona que sus propios deseos. No tenerlos es morir en vida. Igual me he pasado. Dejémoslo en, como mínimo, perder mucho de ella.

Sin armas, sin excusas, sólo queda el valor. El valor que hará que finalmente venzas el miedo que sientes al poner tu mano sobre la caja. A estas alturas, ya sabes lo que hay dentro. Da miedo de pensarlo, la verdad, pero tu mano está sobre la caja.

Te paras. Piensas. Sabes que si abres la caja, la vorágine se hará presente. Te arrastrará, te conducirá, activará todos tus recursos. Es espectacular ser consciente de cómo, todo tu ser, todas tus neuronas, se ponen a trabajar en la dirección de ese deseo que guardabas oculto en tu caja. Espectacular.

No en vano, sabes, que te la juegas. Y has decidido hacerlo, así que mejor, le dedicas todos los recursos. Todos. Uno no abre la caja para airear su contenido. No es un juego, no es un capricho. Es la puta caja de Pandora.

Tengo la mano sobre la caja, pero no estoy mirando. Es igual, la suerte está echada. Miro y de golpe me doy cuenta...  la caja ya está abierta. Jodo...




Pues nada, oye... al lío...

jueves, 4 de abril de 2013

Para una musa

No quisiera volver a cometer el mismo error. No quisiera volver a caer, una vez más, en el momento aquel, en que las ansias de hacer feliz a alguien anulan los siempre útiles registros de la empatía. Es mi cruz, es mi sino y es mi derrota. Y a ella me entrego sin pensar en las consecuencias porque en el fondo, mi yo egoista así lo quiere. Toda precaución es demasiada y toda temeridad es poca. Necesito saber que sonries. Por eso, hoy, quisiera despertarte con un beso. Y si en este beso, tus ojos cerrados pueden ver la luz que mis palabras en vano pretenden ocultar, entonces, habrá merecido la pena. Porque siento que hoy, lo necesitas. Porque siento que hoy, a mi, me hace falta. Buenos días.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Preso de las palabras

Sigo en una red social a algún perfil que hace que mis neuronas trabajen más de la cuenta. Juego a apalabrados con cierta asiduidad. Blogueo. Y me paso el día en el trabajo teniendo reuniones. Con mucha gente. Constantemente.

Hace un tiempo escribí ya algo relacionado con esto: "La edad de las palabras" se llamaba. Definitivamente, soy un preso cautivo del lenguaje. El lenguaje revela una mente y una vez pasado el filtro químico que te hace acercarte a una persona, sus palabras son las que te capturan. Poco a poco tejen una red de la que no quieres escapar. La fascinación de descubrir lo desconocido, que es el otro, a partir de la imagen que tu mente construye con sus palabras es un juego adictivo. Peligroso y embriagador.

Hoy ha salido el tema del lado oscuro en la Red en una de mis conversaciones. Y me ha dado que pensar. Todos tenemos ese lado oscuro. El lado que las palabras a veces permiten atisbar y los gestos esconden. Y he pensado que igual quería hacer salir un poco esa oscuridad. Paso previo: alcohol.

Luego la música adecuada y un oportuna soledad. Una soledad complice que no melancólica. Y así fluye. Nada mejor que un teclado, una pantalla en blanco y la impunidad del anonimato fingido.

Pero al final, a la hora de la verdad, sabes que escribes por algo. Algo en tu lado oscuro quiere que te delates. Te das cuenta y cambias el argumento. Al fin y al cabo, las palabras, cuando se escriben permanecen y una cosa es dejar ver tu lado oscuro y la otra dejarlo impreso. Total, que como no quiero ser esclavo de mis palabras, solo os dejo hoy eso: palabras

;)

Sed felices.


viernes, 7 de diciembre de 2012

Premio y castigo

Hace tanto que no escribo en el blog que he tenido que googlearlo para entrar. Menudo desastre. Merezco castigo por ello. ¡Pero aquí estoy! Y pretendo hacer otra entrada! Premio.



Hace días que pienso en esto del premio y el castigo. Como padre de dos maravillosos seres en edad infantil, el premio y el castigo, en el sentido más "light" de sus acepciones, está muy presente en mi modo de actuar con ellos.

Los pediatras, psicólogos, etcétera. Te recuerdan esto a menudo, en los albores de la vida de tus retoños. Premias la buena conducta hasta que esta se normaliza y entonces dejas de premiar. Castigas las malas conductas y retiras el castigo cuando se han normalizado.

El resultado al final es evidente. Dejan de castigarte y como que lo haces todo bien con normalidad, también dejan de premiarte. Y así, llegas a la edad adulta donde estas leyes, como todo, se adulteran. El castigo ocurre fundada e infundadamente y el premio, si aparece, viene envuelto en una tragicómica mezcla de alegría y estupefacción.

Y luego la gente se sorprende del éxito de las redes sociales. Pues veréis, en todas ellas hay un elemento en común: el "favoriteo" (que dicen ahora en twitter) Y es que pocas cosas nos gustan más como seres humanos carentes de reconocimiento y premio (y en ocasiones, por desgracia, de castigo) que recibir una indicación de alguien de que, lo que sea que hemos hecho, "es bien"


Ninguno aceptaremos, en el mundo real, en el mundo diario, esta falta de afecto. Somos adultos y como tales no necesitamos que, como a los críos, nos premien y nos digan "muy bien". Porque tenemos en alguna parte de nuestro cerebro aprendido, que las buenas conductas, cuando están integradas en nuestro proceder, no son más que aquello que se espera de nosotros.

 Y en el fondo así es. Si eres buena gente, en general, tienes algunos buenos amigos. Si trabajas bien y eres bueno, te pagan y a veces, hasta bien. Si cuidas a tus hijos, te quieren, etc... Y, en una especie de intangible justicia universal (en la que me vais a permitir que crea) cuando haces el bien, incluso anónimamente, éste te vuelve a ti, de alguna forma, por otro camino, también anónimamente. En especial doy gracias a esto, siempre.



Pero aún y así, somos adictos. Somos "yonquis" del premio y del reconocimiento y cuando en el mundo real, no podemos pedir más, pasamos al virtual. Inundamos universos ficticios a la búsqueda de un "Me gusta" o un "Fav". Si cae un comentario o una respuesta, donde se expresa con palabras el "premio" entonces el placer es máximo. Y así les va a Facebook, Twitter, Instagram, Deviantart, Flickr, Tumblr, Twenty, incluso Linkedin o Xing... y sus dueños ahí, amasando fortunas, a costa de nuestra falta de afecto a la vez que piensan, con toda probabilidad ¿dónde está mi premio?



Somos incorregibles.

En el fondo, cuando pienso en esto siempre acabo con una sonrisa pícara en mis labios. Sé, como deberíamos saber todos, que al fin y al cabo, el premio es uno mismo. Si además hay otras cosas en tu vida, bien. Mejor.

Se acerca la Navidad. Tiempo de sentimientos encontrados. De amor incondicional. De amor forzado. De ser "especial" pero no tanto. De dar y recibir. De todo, como durante todo el año, pero condensado en apenas 10 días.

Paciencia, mis lectores. Inundaros de felicidad. Dejaros engañar por las luces de Navidad y los sentimientos altruistas. Besar a vuestros descendientes, si los tenéis. Besar a vuestros progenitores, si los tenéis. Besar a vuestra pareja, si la tenéis. Y entenderos, aceptaros y quereros como sois, que a vosotros mismos, sí que os tenéis.

Hasta luego mis virtuales :)

sábado, 25 de agosto de 2012

Anselmo, Gustavo, Ambrosio y Ernesto

Son cuatro nombres importantes en mi vida. Cada uno a su manera y en su estilo. Anselmo ya estaba en casa cuando, recién sacado el carnet después de un verano como cualquier otro de mi adolescencia, me puse a su volante. Poco más de 900 centímetros cúbicos y 45CV. De color "verde valle" decía la documentación,

Como éste, pero en lugar de M-CN, era B-DJ 

Me acompañó a la facultad unos cuantos años. Fue testigo de unas cuantas borracheras, escarceos sexuales (no exentos de contorsionimso), viajes locos de mochila y ¿oiga hay algún albergue en este pueblo?  y demás cosas habituales de la edad.

Poco a poco se asentaba la adolescencia y se desasentaba el coche en su cojunto y mis padres decidieron jubilar a Anselmo. Fue entonces cuando apareció Gustavo


Fue radical pasar de uno a otro. Gustavo ya tenía un motor de 1.769 cc. y 75 caballos. Diesel. Llegaba a 160 Km/h. (sin temblar ni tener que agarrar la puerta y la palanca de cambios). Y era nuevo!!! De hecho, es el único coche que he estrenado jamás. Ocho años anduvimos juntos hasta que una avería que superaba con creces el valor del coche hizo que me quedara el verano de 1.997 sin coche. Fui yendo de prestado mientras buscaba algo. Ese coche que iba a comprar yo, mi primer coche de verdad. Iba a suponer un crédito hasta las orejas pero estaba trabajando bien sin muchos gastos. Me llegaba para un Ibiza bien chulo... Pero seguí buscando. Quería algo especial. Busqué, busqué, busqué y por fin lo encontré. 1800 y pico cc. 140 CV , 16 válvulas, negro...precioso.

AMBROSIO

Sí. Estáis en lo cierto. Estoy escribiendo sobre un coche y parece que hable de mi novia. Pero este coche y yo hemos compartido 15 años. Los 15 años de tener novias serias, ir a vivir al extranjero (con él). Volver. Casarme. Tener dos hijos. Perder a mis padres. Divorciarme.... 
En todos estos momentos, estos 1000 kilos de hierro me han acompañado. Y hoy escribo esto porque Ernesto, su sucesor, ya está en casa y el lunes por fin, tendré las matrículas definitivas (también es de segunda mano pero comprado en Alemania)

Ambrosio estaba en un concesionario, en el sotano. Con 65.000 kilómetros y una matrícula de casi 6 años de edad. Difícil de vender. Lo vi, y lo quise. Hoy, Ambrosio está en la calle, frente a la puerta de casa, con ganas de jubilarse a sus 20 años y nada menos que 280.000 kilómetros a sus espaldas. Y aunque no os lo creáis, me apena. Por lo vivido con él. Por las horas que le he echado los últimos años arreglando cosas yo mismo. Por todo. Porque, aunque sea solo un coche, representa 15 años de mi vida. Y eso, es mucho. 

Ernesto es el que espera ahora en el garaje. Una vez más, he ido al mercado de segunda mano, para poder tener un sueño de coche, que me permita en breve,  recordar a Ambrosio sin echarlo de menos. Y así será, seguramente. Como con todas las cosas, claro. Las cosas, son cosas.

Pero hoy, quiero que Ambrosio sea algo más que una cosa. Quiero que sea todas esas emociones de 15 años de vivir muchas cosas. Buenas, malas, tremendamente tristes, impresionantemente felices. De todo. No sé cuando Ambrosio desaparecerá pero hoy que aún esta aquí, le dedico este pequeño homenaje, que en el fondo será y es una tremenda glipollez pero quería hacerlo. 

Hasta siempre cosa







miércoles, 22 de agosto de 2012

Alemán para neófitos

Bueno, no. No quiero ser denunciado por publicidad engañosa. Esto no es un curso de alemán pero si una pequeña reflexión sobre este brutal y precioso idioma tan mal valorado por nuestras tierras.

Hay una serie de tópicos que siempre han perjudicado a la lengua teutona. La mayoría, culpa de Hollywood. Esas películas de la segunda guerra mundial repletas de alemanes diciendo "AJTUN" ( o sea "Achtung")...

Bueno, que sepáis que el sonido de la "J" en alemán NO EXISTE es más, si le hacéis decir a un alemán:
"Jorge Javier jamás gime" 

lo más probable es que le tengáis que practicar una traqueotomía. Ese sonido de la "ch"  de "Achtung" es más palatal que gutural pero en fin...

El alemán tiene cosas, no obstante, divertidas. Recomiendo siempre antes de aprender alemán jugar con Lego o Mecano y ver la saga completa de Star Wars 7 veces.

Esto tiene un motivo, bueno dos...

1.- En alemán se olvidaron de la barra espaciadora y hay muchas palabras que son "corta y pega" de otras. Ejemplo: Hauptbahnhof (vaya palabro ¿eh?)

Bien, traduzco por partes:
Haupt -> Principal
Bahn -> Vía
Hof -> Recinto
total, que Hauptbahnhof quiere decir "Estación central"


Otra: "Einbahnstrasse"
Ein -> Una
Bahn -> Vía (esta ya nos la sabemos ¿eh?)
Strasse -> Calle
Total, que Einbahnstrasse es "calle de una sola dirección"

Bueno, esta es la parte del Lego. Ahora viene lo de Star Wars:

2.- Teneis que hablar como Yoda !!

Efectivamente, según la gramática alemana una frase se construye (si no recuerdo mal) con un sujeto y predicado (hasta aquí todo normal) pero dicho predicado se construye:

Complemento temporal + complemento modal + complemento local + verbo

Sí... el verbo al final



O sea que la siguiente frase es estructuralmente correcta en alemán:
- Cariño, esta tarde después del trabajo, con el jefe, a tomar una cerveza al bar, iré

A lo que ella puede contestar algo así como:
- Bien, a ver si hay suerte, le caes bien y te da un aumento

Por eso las discusiones en alemán duran más y tienen más probabilidades de acabar bien.

En castizo la escena sería:

-  Cariño, voy al bar con...
- ¡Y una mierda! ¡Ya estás viniendo!

así nos va....


Por lo demás un par de historietas para orientar al turista accidental



- Ausfahrt (cuando uno va por la autopista) no es un pueblo de tres pares de cojones de grande. Ausfahrt quiere decir "Salida" (nota del autor: esto ha pasado)

- Si vas a la canicería, señalas una pechuga de pollo algo grande y el tío te dice "Pute?" no te esta insultando. Pute es pavo (susto me lleve en su día, que conste)

- No descojonarse cuando te traigan la sal y leas "Jodiertes Salz"... lo de Jodiertes, quiere decir "Yodada"

- Si te para alguien por la calle y te dice (suena así) "jabensi foia?" NO te está pidiendo plan "Foia" es como se pronuncia "Feuer" que quiere decir "Fuego" simplemente te está diciendo aquello tan típico de "¿Tiene usted fuego? ... bien pensado, igual quiere plan.... en fin.

- El tema de los pescados, olvidarlo... guiaros por el aspecto. En ningún idioma hay manera de cuadrar un nombre. A destacar, la vez que fui a una pescadería y tenían ¡un rape! (valía un huevo y parte del otro) miré la etiqueta y ponía "Seeteufel" que traducido quiere decir "Demonio del mar"... claro.. es que es feo con ganas el godío...

- Ah! y para despedirse dicen "chuuus" que se escribe Tschuss y que (atentos) viene del castellano "adios" De cuando los españoles andaban por Holanda diciendo adios, los holandeses lo transcribieron con su fonética a "Adjus" que si lo lees en alemán, deriva en "chus" (comiendose la "a") Y es cierto y lo podeis googuelear ;) Esto si que es una pica en Flandes :D

Bueno, paro que esto es muy largo. Hay para escribir mil posts pero igual, igual, esto ya es muy largo.

Tschuss und ...






lunes, 13 de agosto de 2012

Con el rescate por corbata

Hola!! Hacía tiempo que no tecleaba en este mi querido y abandonado blog pero es que hoy... tenía que hacerlo, porque....


He salido a comprar UNA corbata.


Mis fieles y sufridos seguidores, sabéis que aquí el escribano, reside en este país pero trabaja mayormente fuera de él. Casi exclusivamente en Merkelemania, ese país dónde saben lo que es un euro, lo que cuesta y lo que vale (ojo con los matices, que hoy vengo guerrero).

Total, que la ropa de romano la tengo principalmente en el piso de Frankfurt. Tengo un traje que sube y baja y camisas de emergencia y un par de corbatas aquí en casa. Total, que como pasa de vez en cuando hay que irse a otro sitio.

Preparamos la maleta, sacamos el traje, tres camisas (una por día, claro) y vamos a por las corbatas... MALDICIÓN. Hay cuatro y 3 directamente no pegan. Las guais están en Alemania.

Si, ya sé, voy a Suiza y eso podría permitirme llevar un traje azul, camisa verde y corbata naranja pero no, no voy a esa Suiza. Voy a una donde se conjuntan. Vale, tengo un enorme centro comercial cerca de casa. Al coche zumbando y para allá que me voy.

Busco una corbata roja, lisa, estándar, simple, de fondo de armario. Primera tienda (llámala "Manson"): 24,99 JODER!! Compré la misma en Frankfurt en el C&A por 10 !!

Vamos a ver "Minimo Cutie" (ya con la sonrisa torcida irónica dibujada en el rostro). Entro con firmeza, erguido como un palo y pisando fuerte en plan "soy de los que se lleva la tienda" lo cual me garantiza que la mitad de la plantilla me salude. Gracias. Voy directo a las corbatas. "ostitú" la misma que en Manson, pero algo más arrugada. Miro el precio 39,90


Pero....  WTF?

Que os den. Entro en "Sara".... ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? a lo Mourinho. Encontrar una corbata normal es tarea de investigador experimentado. Hay unas muy "fashion" estrechas del copón como las que se llevaban en los 80. Hay que joderse con la moda. Las tiré todas.... vaya.... Total, una clásica, granate, tacto no asqueroso: "check"

Llega el gran momento....... le damos la vuelta a la eitqueta... 19,90


QUE OS DEN!





Entro al "Erostik", y me llevo cuatro corbatas de corte clásico, seda normal, por 18,90. O SEA, a unos 5 EUR la unidad.

Hermanos y hermanas: reflexionemos. Que yo sepa el grupo "Erostik" no presenta números rojos. C&A tampoco. Vamos a obviar que una corbata cueste 5 EUR y vamos a poner el precio alemán: 10 EUR
¿Por qué en un país donde ganamos menos, el PIB es más bajo, hay más paro, una crisis acuciante, etc, etc, etc... una corbata VALE EL DOBLE?

Me diréis que vaya ejemplo pero no.... Iros a cenar al centro de Frankfurt a un restaurante "típico" de los de las guías turísticas, en el centro rabioso de la ciudad, frente a la versión alemana de "el corte inglés". Os garantizo que salís rodando por la puerta con bratkartoffeln asomando por vuestras orejas y una panza cervecera de aúpa por 20 euros. Probad a hacer lo mismo en Barcelona o en Madrid. A ver si hay huevos... jajajajajajaja.

Y la ropa en general, el ocio, los coches de segunda mano, etc, etc, etc... os garantizo que tengo un elenco de ejemplos que os haría temblar de la ira.

Pringaos. Que somos unos pringaos. Y digo yo que una de dos: o la gente vive con unos márgenes que son insostenibles (mi teoría más firme) o bien las cargas impositivas intermedias se salen de madre. Primero pensaba que solo la primera (hay bastante de eso en nuestra cultura del "pelotazo") pero... La segunda gana cada día más fuerza. Hay mucho intermediario y mucho impuesto intermedio y mucho..... asco. Suma las dos y WELCOME TO






Cuando asoma la palabra "rescate" en el escenario político español hablan de "los hombres de negro" que son la versión "inn" del hombre del saco. Verás tu, dicen, nos van a crujir a impuestos.... ya...

¿y si resulta que no?


Y si resulta que los hombres de negro saben lo que hacen y llegan a un país donde:

- Hay un médico por cada 4 habitantes pero un político por cada 2
- El número de políticos es más del doble que en Alemania
- Hay el doble de kms de alta velocidad que en Alemania o Francia
- Hay aeropuertos sin aviones
- Hay más aeropuertos que en Alemania

etc, etc, etc....

Pregunto: ¿que creeis que van a hacer los hombres de negro? ¿Subir otro punto el IVA? ¿el IRPF? ¿o echar a la mitad de los que vosotros y yo sabemos a la calle, desmantelar la de Dios es Cristo y otros "ajustes menores"?

No se, no se... igual que nos rescaten.... tengo mis dudas, claro, pero igual, igual.....

Ala, me voy a hacer la maleta que mañana toca un rulo por Europa (pero por la que no tiene euros)



sábado, 14 de julio de 2012

Señales. Miedos.

Uno va por la calle y pisa una mierda... ¡Señal de buena suerte! se apresura a decir tu acompañante o acompañantes cuando ve (o ven) esa mezcla de asco y hastío en tu cara que sólo se da cuando, efectivamente, pisas mierda.


Se te cruza un gato negro y ¡ay! que mala suerte... ¿o era buena? Jum... depende del país... pero es señal de algo. A saber de qué.

En los aviones NO existe la fila 13 ni la 17. Otra señal: son números gafes de ciertas "civilizaciones" Y digo yo, que es una soberana gilipollez porque si me siento en la 14, estoy en la treceava fila del avión igualmente ¿no? Con las mismas, la fila 19 es la decimoséptima...

Cuando el río suena, agua lleva... (esta última del refranero en sentido literal, la encuentro sublime "defina evidencia"... en fin)

Y así 

Total, que a lo que iba. Todo son señales. Lo que pasa que uno se coge las señales que le vienen bien. Tontos no somos. Vivimos en un universo donde la causa-efecto es axioma. Es prácticamente imposible hacer nada que no provoque un efecto. Eso es cierto aún estando tú, contigo mismo. Si hay terceros ya, el tema es directamente incontrolable. Y escribo esto, hoy, porque me siento causa. Así en general de varios efectos, pero en particular de alguno que hubiera preferido no causar.

Intento volver a las señales. "Todo" son señales. Nuestro estado anímico, predisposición, voluntades que nos ocultamos y demás auto engaños o bien deseos manifiestos y reconocidos, harán del evento más insignificante "La Señal"

Lo malo es el guarrazo que te pegas cuando la señal no era tal. Llevo tantos guarrazos heredados de este discurrir con las señales, que si hubieran sido físicos, ahora mismo, las señales me las comería porque no tendría con qué verlas. Pero uno aprende.

Gracias a Dios, estar más o menos en la mitad de la esperanza de vida del ser humano parece que hace cuajar algún sedimento útil en el cerebro. Al final cuando uno "ve" una señal aprende, se para y piensa ¿por qué es esto una señal?


Sí, ya sé... ¿Qué cojones hago yo preguntándome este tipo de cosas? Soy así y a estas alturas poco a modificar tenemos. Pero bueno, que esa pregunta, o mejor dicho, la respuesta, la que te ilustra por qué estás viendo señales de algo, que quieres o evitas, son las que te enseñan tus miedos. Lo mejor que te puede pasar es conocer todos tus miedos. Porque son tus limitaciones.

Tuve miedo. Tengo miedo. Tendré miedo. Pero viviré con él. Es parte de mi. Compartiremos materia gris y nos respetaremos sin jodernos demasiado el uno al otro.

Hoy tengo miedo de ser incapaz de no hacer daño a nadie. Voluntaria o involuntariamente. Tengo miedo de no llegar siquiera a la esperanza de vida. Tengo miedo a no llegar nunca más a fin de mes. Miedo a perder el amor de mis hijos por algo, a saber qué. Tengo muchos miedos pero son parte de mí. Duermen conmigo, compartimos mesa, viajes, trabajo... Y más que compartiremos. Y por muchos años aún. Señal de algo.

Hola miedos, tengo sueño ¿nos vamos a la cama?

lunes, 14 de mayo de 2012

Be polar, my friend

Ya me perdonareis, mis lectores, pero este post es necesario. Hace días que la ironía sarcástica anda apagada y ausente. Cuando eso pasa es señal de que toca "descender a los infiernos".

Se me hace más difícil que de costumbre empezar.

Acumulamos experiencia. Eso que llaman vida. Vida. Un fenómeno curioso que antes no existía y un día dejará de existir. No le pedí que viniera y no voy a querer que se vaya. Al menos, no por ahora. Pero he visto ya, como se va. Muy de cerca. Demasiado.

Con los años acumulas experiencia, lo que a veces es sinónimo de haber vivido situaciones traumáticas. Y por trauma significo, cosas que de verdad te afectan. Cosas que muy fácilmente pueden pasar. Las hay, que han de pasar y así son, pero hacen que pierdas, cosas, sentimientos o personas. Física o emocionalmente. Y ahí voy. El terrible, temido e implacablemente cruel sentimiento de pérdida. El que te recuerda quién eres. Te recuerda tu soledad y tu caducidad.

En función de la sensibilidad y la capacidad de afrontar cosas que tengas, tu interior se modela. Lo peor es ser capaz y ser sensible. Lo normal por tanto, es hundir la sensibilidad en las profundidades de tu ser. Tienes que hacerlo. Porque si no, tu capacidad se ve mermada y las circunstancias se te comen. La ley de la supervivencia nos ayuda al respecto. Nos obliga ser más fuertes de lo que pensamos que somos. Pero hundir algo, no necesariamente lo hace desaparecer. Y emerge.

Abres la ventana, miras al exterior sin ver nada. Dejas que te de el aire en la cara y te preguntas "qué..." ¿De qué va esto? En fin, las preguntas universales de la filosofía de toda la vida, que si de dónde venimos, que si a dónde vamos, que si por qué yo soy yo... etc... una serie de empanadas mentales que no puedes responder hoy, ni podrás responder nunca.

Hace años, un gran invento llamado fe, calmaba estos bucles mentales. Hoy otro llamado indiferencia intenta producir el mismo efecto. Carpe diem. Porque fuera del momento, no se si hay nada más.

Los objetivos existen y son necesarios. Las metas, los anhelos, los deseos. Lo malo es el desgaste que sufren con el tiempo, los años, y los "golpes" de las cosas que te pasan porque "tienen que pasar" o "no se pudo hacer nada más"

Soy de los que carga sobre los hombros. Como todos, en el fondo. Si pasa, tenía que pasar. Me guste o no. Me hundo, me levanto, me lo cargo a la espalda y sigo. Porque no hay otra. Hay que seguir o se acaba el cuento. ¿Qué cuento? No lo se. Por desgracia si cargas algo a la espalda, sabes que está ahí. Lo sabes. Y pesa. Y cuando pesa mucho, obviarlo es un error. Tenes que parar, hacerte consciente de lo que llevas a la espalda, mirarlo, asumirlo y si de verdad eres capaz de desprenderte de algo, hacerlo. Al final van a ser pocas cosas o quizá ninguna las que se queden en el camino. Por eso las llevas a la espalda, no pudiste tirarlas en su día. Arreglas el petate y vuelves a levantarte. Son parte de ti.

Y la lucha sigue. Ante cualquier contrariedad, nobleza obliga, hay que ponerlo todo para evitarla o minimizar su impacto. Tienes que emplearte a fondo, lanzar todo el positivismo del mundo. Todo. Vaciarte, Si sale bien, eres más fuerte. Y si sale mal, agua: a la espalda y cuida, no tardes en cargar, que puede venir otra. También te hará más fuerte y capaz.

A veces estás cansado. La espalda va doblada, necesitas reponer fuerzas para mantenerte. Necesitas tiempo para lamentarte y desahogarte, pero no sabes si lo vas a tener antes de que venga la próxima.

Hoy tengo un rato. Por fin. Me voy de viaje a los infiernos, a mis miedos, a mis penas, mis errores y mis frustraciones. Porque las echo de menos. Porque las necesito para volver a salir adelante, para recordarme a mi mismo que, con todo, sigo aquí. Donde quiero estar. Hoy.

Porque quiero estar donde sea que haya llegado. Da igual si es lo que tenía planeado o no. A dónde he llegado, es mi destino hasta hoy. Mañana: más.

Quiero sentir el abrazo de mis hijos, el amor de las personas a mi alrededor. Las que sean en cada momento  y a las que les pueda de alguna manera corresponder o agradecer. La satisfacción de las metas conseguidas, el aprendizaje de mis errores. El orgullo de ser quien soy independientemente de como sea que soy. Total, llevo mucho tiempo aguantándome. Como que me quiero un poco ya, o como mínimo, me llevo bien conmigo. No hay otra. De mi no me libro hasta que me muera. Y aun así... eso está por ver... con que solo una, de los millones de ideas al respecto del "más allá", sea cierta, lo mio conmigo pinta de que realmente va para largo.

Quereros lectores, quereros mucho. Y querer a los vuestros.

Sí. Es una orden.

;)

sábado, 12 de mayo de 2012

La edad de las palabras

En una tertulia, veo a cuatro mujeres. Eso ya despierta mi interés como peludo.

Qué le vamos a hacer.


Me fijo más atentamente, rayando el descaro. Calculo que son familia pero no me cuadra. Un par son mayores que yo, calculo. Otra podría ser mi hermana menor y la otra la sobrina de una de las primeras. No entiendo nada. Además quedo como en medio.
Cálculo que entre la mayor y la menor puede haber mi edad. Jodo.... que paso de los 40!!!


Aparece un "chico". Este es de mi quinta descarao. Se suma a la tertulia. No veo barreras entre ellos y no hay dos de la misma ciudad. Ni siquiera de la misma provincia. Se les nota por los giros y los acentos. Hay otro de la edad de la que podría ser "mi hermana menor" pero no es su pareja. No me aclaro.


Mi curiosidad aumenta. Parecen vestir todos diferente. El estilo no cuadra pero su conversación es frenética, bulliciosa. ¡Que envidia! ¿Pero esto qué es?

Me acerco un poco más a ver que dicen exactamente y me siento distraidamente en la mesa de al lado. Escucho atento. Parece que no se nota.... es que soy de un fino cuando me pongo....

¡Qué bien se lo pasan, por Dios!

Tanto me meto en la conversación furtivamente, que al final, un tertuliano suelta una pregunta y contesto a quemarropa. Ala. Acabo de quedar bien, cosa fina.."no vereis, es que justo estaba escuchando..."
Veo sonrisas. Vale... se ha notado. A la velocidad del rayo, prosigue la conversación y me incluyen en ella.

Evidentemente, acerco la silla y me siento a la mesa. Aparece un adolescente a punto de dejarlo (lo de la adolescencia, digo) y se lía tambien. Yo alucino. ¡¡No parecen conocerse de nada!! ¿O si?

La conversación no tiene un tema claro. Vamos dando bandazos de un sitio a otro. Sin guión. Sin criterio. Sin complejos. Se nos hace tarde. Alguien mira el reloj y dice que tiene que irse. Lentamente van desfilando todos y me quedo ahí, mirando la mesa, intentando asimilar qué ha pasado. ¡Cómo me he reído! Da igual, es tarde. Me voy a dormir y mañana volveré... Ha sido genial.



Sí. Es un simil. Ya sabeis que hablaba de Twitter. Mi última afición. Podría ser cualquier otra red social donde el anonimato es una carta de presentación. Y la clave de todo, es eso. El anonimato no tiene edad, como las palabras. Linealiza todo a su alrededor y queda solo la esencia de lo que se dice. Cuando hablas, lo haces con afines y los afines, no necesariamente andan en tu "rango". Ni de edad, ni de estilo de vestir, gustos musicales, tendencias sexuales, creencias religiosas o ideales políticos. Lo cual tiene tela.


Cuando profundizas en tus afines descubres personas más afines. Ahí si parece que compartes alguna cosa de las que enumeraba. Es gente con la que podrías haber tenido una gran amistad. O algo más, a saber... pero claro...  Los ojos nos condicionan, la química nos rige, pero la mente, no podemos negarlo, nos conquista. Pero no la dejamos gobernar. No podemos.


Somos un mar de química y la química en las relaciones se ha demostrado determinante para muchas cosas pero aún y así, cuando lees palabras, lees una forma de pensar. Es increible lo que se transmite en la escritura de uno mismo.

Me tiene literalmente enganchado.

Tengo que reconocer que soy de los que suele pasar "un congo" de las diferencias de edad porque me gusta lo que la gente tiene en la azotea y que eso igual no es lo más habitual pero... #esoesasi y me encanta.

¿Habeis probado a suplantaros, anonimizaros y lanzaros al vacio? ¿no? Pues ya tardais. Lo mejor... lo que aprendereis de vosotros mismos

#ea


Carai, que post más profundo.

martes, 17 de abril de 2012

¿Te puedo llamar Manolo?

Recuerdo este gran chiste:

Pepe iba en un crucero, de currante. Un crucero a lo Costa Concordia, de lujo. El crucero naufraga en alta mar y solo él y Charlize Theron que viajaba en "bisnes" sobreviven al llegar a una isla desierta en pleno Pacífico. Tras días, semanas, meses, ahí abandonados sin nadie que les rescate, se acaban enrollando salvajemente.

Varios meses después, llega una maleta procedente de otro naufragio a la isla.

Nerviosos, la abren y descubren en su interior ropa de hombre.

Pepe, con su metro sesenta no encuentra nada a su medida y le pide un favor a su compañera:



- Charlize, cariño ¿te puedes poner la camisa y el traje?
Charlize, divertida por la idea, viste su desnuda piel con el atuendo masculino.
- Charlize, cariño... el sombrero, tambien por favor.
Ella accede
- ¿Puedo pedirte otra cosa?
- Dime Pepe, mon amour
- ¿Te puedo pintar un bigot..
- ¡Pepe!


- No, no solo un bigote. De verdad es importante...
- Bueno cariño, por ti.... pero no serás..?
- No, no, yo amo a las mujeres... bueno a ti, ¡sobre todas!
Charlize accede, no sin cierto recelo, y se pinta el bigote
- Una cosa más...

- ¡Pepeeeee!

- Una solo.... ¿Te puedo llamar Manolo?
- ¡Pero Pepe!
- Charlize, solo una vez. ¡Te lo prometo!
- Esta bien, pero solo una vez. Esto no me gusta

Pepe toma aire y pone cara de pícaro. Con los ojos desorbitados, agarra a Charlize por los hombros y zarandeándola le dice:

- Manolo ¡¿a qué no sabes a quién me estoy tirando?!

<The End>

Bien, hace días que no escribo. Cierto. Y eso que tengo cosas que contar. A diario.

Uno de los temas de cuando uno vive consigo mismo, es un poco la historia de Pepe en el chiste. Tenemos esa necesidad de compartir. De compartir para ser escuchados. Las redes sociales han visto "el hueco" y entre tuenti, facebook y twitter (por citar tres) se puede decir que nos ponemos las botas de contar de todo. Además, te permiten (unas más que otras) un desahogo puntual, una plataforma para pedir cariño o simplemente el placer de saber que "hay alguien al otro lado" ¿No es maravilloso?

Luego, te das cuenta de que viviendo acompañado también pasa. Eso de darle la brasa siempre al mismo (misma) es como que no nos cunde.

Además, las redes sociales permiten y ensalzan la esquizofrenia digital. La desmultiplicación de todos los "yo" que encerramos. El paraíso, vamos. Lo más.

¿Lo mejor de todo para mi sabéis que es? Que cuando puedes desplegar todos tus "yo" es cuando más eres tu. Contigo y con los tuyos. Porque todos somos muchas cosas a la vez y en función del momento, lugar y compañía. Así que, viva esta bendita esquizofrenia digital. ¡Y que dure!

Y ya está. Hoy solo era una reflexión. Claro, hacía demasiado tiempo que no escribía y esto "nopuésé"

Por cierto... tu.... si tu..... que me estás leyendo




¿te puedo llamar Manolo?

jueves, 16 de febrero de 2012

Jaimitadas aeronáuticas

Pues aquí estamos. A la espera de pasar una adorable tarde de no hacer nada en un aeropuerto de dimensiones estratosféricas viendo cómo se desarrolla la huelga de personal de tierra y dudando entre si me harán esperar en la terminal o dentro del avión. Normal. Si uno coge más de 80 y pico aviones al año, te toca alguna de estas fijo.

Lo que ya no es normal son estas típicas jaimitadas en las que uno, por ser como es, se mete. Hacer regularmente un trayecto entre dos ciudades, dos paises, a menudo hace que los que te conocen te "usen" de transporte. Y uno que se deja. Entre España y Alemania, el tema además da juego: tabaco, ese gran clásico: fumar en Alemania es caro. Ibuprofeno. Si, si, ibuprofeno. En Alemania un paquete de 20 tabletas de 400 sale por unos 5 euros y en España te agencias 40 de 600 por 2,95. Además, en Alemania te piden receta hasta para un colirio y en España... bueno, ya lo sabeis. En fin, muchas cosas, Y al reves: lo mismo. Servidor por ejemplo, se compra la ropa mayormente en Alemania, por el precio de una corbata en España me agencio dos y me sobra dinero. Los jerseis a la mitad y abrigan el doble, etc...


Lo curioso, no obstante es cuando ya pasas a "liga profesional":

Tengo un cliente que tiene un amigo que tiene una tienda (empezamos bien).

La tienda es de Delicatessen culinarias. Entre el sofisticado repertorio de productos que podeis encontrar en dicha tienda, tenemos la "Pimienta de cuatro colores" que a juzgar por mi experiencia causa furor entre los teutones.

Bien.La pimienta de marras es de lo más singular, pero resulta que la venden en la ciudad en la que naci (pero no vivo) Un compañero de trabajo que forma parte activa de la "conexión-pimienta" se encarga de su compra. 5 kilos. Los portes son caros por lo que se usa para su transporte a una "mula pimentera". En este caso: yo

Si le echais un poco de imaginación, podreis deducir lo que ocupan 5 Kg de pimienta (sin moler) independientemente de la cantidad de colores que tenga. Para ayudar a visualizar el tema, ocupa lo que un recién nacido envuelto en su mantita pero, cabe en la maleta estandar de cabina.

Total: que toca hacer una "entrega". Mi compañero se va a la tienda friki en cuestión. Se deja una morterada de euros en 5 kilos de pimienta (de cuatro colores) y la trae al trabajo. Servidor se la lleva a casa y la pone en la maleta.

6:30 de la mañana del día siguiente, un dormido "hombre de negocios" con su traje marengo, su corbata azul a juego con las rayas azules de la camisa, abrigo de vestir bien chulo (el del post de "sorpresa, sorpresa" para ser exactos) y un trolley de estos negros "apaisados" de "jecutivo" se presenta en el control de seguridad del aeropuerto. Saca el portátil, el aiFoun, otro móvil (el alemán), la cartera, agendita pija, boli, reloj, en fin... la intemerata. Lo deja todo en la bandejita de rigor y lo enchufa junto con americana, abrigo y maleta en la cinta.

Espera su turno y pasa con seguridad por el arco que, evidentemente, no pita. Para algo cruza el "arquito" más de 80 veces al año. Ya sabe qué pita y qué no.

Total, ya en primera persona, me espero pacientemente a que salga todo de la cinta. Sale la maleta y se para. Se levanta la chica del control, me mira:
- ¿Esa maleta es suya?
- Si
- ¿La puede abrir?
ya estamos.....Recordemos que mi empresa me paga un piso en Alemania así que no llevo prácticamente nada en los vuelos. Abro la maleta en la que hay unas gafas, un gorro, dos guantes y el recien nacido.. perdón, los cinco kilos de pimienta. Evidentemente huelen (y mucho). En un instante el aire entre la chica del control y yo se impregna de un olor a pimienta espectacular.
- ¿Que lleva ahí?, pregunta ignorando el creciente "tufillo"
- Pimienta
La chica se queda quieta mirando mientras repite en plan mantra para convercerse:
- Pimienta
- Sí. Cinco kilos, aclaro, para justificar las dimensiones de la "pimienta"
La perplejidad de la chica ralla ya lo Kafkiano. No hay duda: si algo hay en esa bolsa es pimienta. El olor invade ya como cuatro filas del control de seguridad.
- Bueno espere, dice mientras intenta localizar algún número de la guardia civil. Sin éxito.
- Si, si, no hay problema, le digo asertivo y confiado mientras pienso "cómo cojones le explico yo al de la civil el cuento de la pimienta delicatessen esta.... que si el amigo de un cliente, que si solo hay una tienda donde la vendan... etc...."
Al cabo de unos segundos me pregunta
- Llevará factura, ¿no?
Joder.... ¿hay que llevar factura por 5 kilos de pimienta? Bueno, como que es un tema de "negocios", la lleva
- Si, si. Aqui está, digo pasándole la factura. Casi 80 euracos la pimientita.
Claro, ponerse en el lugar de la chica. Un tio trajeado se planta en el aeropuerto con 80 euros en 5 kilos de pimienta (de cuatro colores), un portátil, un par de móviles, guantes, un gorro y una tarjeta de viajero frecuente colgando de la maleta. El cortocircuito está servido: contrabando de.... ¿pimienta? WTF?

La chica en cuestión, no obstante, es una profesional. La pimienta no es un material peligroso (aunque 10 minutos más y se pone a estornudar hasta el apuntador) y el valor de la factura no era suficiente como para declararlo (y menos dentro de la UE) con lo cual se encoge de hombros y me deja ir
- Bueno, siga, siga. Todo en orden. Buen vuelo.
- Gracias
Cierro la maleta, me "visto" y me voy hacia el bar de la terminal a desayunar mientras pienso en lo que iba a contar esa mujer cuando llegara a casa. Igual nada. Tampoco la iban a creer.

Me encuentro con mis compañeros de viaje en el bar, comento la escena y se arrancan "unas risas". Normal. Uno de ellos sugería que la próxima vez soltara algo en plan "es que voy a estar mucho tiempo fuera"....

Tres horas más tarde, llego a destino, abro la maleta y entrego "el material"
Tras dejar en la oficina, durante cuatro horas, abierta la maleta parece que ya no hace estornudar. Bien. Prueba superada.

A veces me siento como el de"Transporter" pero en versión Alfredo Landa. Nada. Ya lo decía Pedro Navaja: "Si naciste pa martillo...."

sábado, 21 de enero de 2012

Nivel desbloqueado

Hoy en día, tenemos muchas cosas al alcance de la mano. Nuestra cultural occidental, en la que todo es fuente de negocio, ha facilitado inmensidad de plataformas para poder dar salida a cualquier iniciativa por descabellada que sea. Y venderla. Porque somos muchos y para gustos colores. Así, antiguos "lobbys" antiguamente reservados a "gente con enchufe" o personajes excepcionales, ahora son mundos accesibles hasta para mi y cualquier hijo de vecino. Con lo bueno y con lo malo que esto supone.



Os cuento esto porque hoy toca arte. Arte popular, arte anónimo de personas con nombres y apellidos. Gente como nosotros que, gracias este "boom" puede plasmar su trabajo creativo y hacerlo asequible,  a "precio de mercado", a todo el mundo que sea capaz de encontrarlos.

El nuevo modelo de industrias como la literatura, la música y la fotografía (por citar tres) donde, gracias a La Red, el coste de intermediación cae en picado y el producto final se hace ¡por fin! asequible y razonable.

Recuerdo cuando pasamos del vinilo al CD.
La imperfección del proceso de estampado de CD's hacía que un CD comparativamente costara el doble. Cuando el proceso se perfeccionó, los precios no bajaron, los margenes subieron espeluznantemente y más gente, que no hacía nada, se forraba, mientras nosotros solo podíamos comprar un CD por trimestre (con suerte).
Luego vino la piratería y la "industria" se dio cuenta de que no podía combatirla porque nos había estado mintiendo.

Los que lo entendieron, abrieron un porrón de "eStores" donde, por fín, uno se podía comprar (vía descarga) un disco  o una canción suelta. Surgieron los eBooks, ecológicos en concepción y con menos gastos de intermediación y se adoptó para la industria del arte también un modelo parecido a algo que hacía décadas que funcionaba en el mundo del software de ordenador: el Shareware y el Freeware.

En estos modelos lo habitual es que el programa sea gratuito o de bajo coste y los usuarios, si quieren, hacen donaciones. Funciona hoy en día y la gente, por increible que os parezca, no pierde dinero. Los buenos, claro, pero de eso se trata. Si eres bueno de verdad, la gente al final lo premiará. Podeis visitar la meca del "Open Source" (sourceforge.net) y alucinareis. Desde un sistema de videovigilancia que controla webcams y  manda mails si detecta movimiento a coste 0 a un detector de troyanos.


La industria del libro, la música y el arte en general, no obstante, es más compleja y aun no puede ofrecer este modelo. Si bien, debería. Entretanto, ofrece ya precios y soluciones no abusivas y con ello, facilita a talentos ocultos, mostrar su trabajo y que al menos, alguien los pueda descubrir. Puedes comprar un "CD" (descarga de un álbum) por 6 euros, un eBook por menos de 4 y una foto de autor por 5. Por fin. Y eso no viene solo. Viene de la mano que hoy, cualquiera de nosotros, puede publicar su trabajo. Sí que es cierto, que en el campo de la música, es algo más complicado porque necesitas grabar tu trabajo y si no tienes los medios, es muy caro. Pero están en ello. Hay servicios de intermediación para "anónimos" como nosotros que facilitan las cosas.

¿Dos ejemplos? Sí. Antes de hacerme algo de Marketing (con vuestro permiso) os mostraré dos ejemplos que he descubierto gracias a Twitter

(recomiendo la galería completa)

(creado de, desde, por y para La Red)

y luego están los blogs. Vale la pena investigarlos. Hay auténticas genialidades.

Hace tiempo ya, en 1992, cuando me compré con mi primer sueldo serio una caja de ritmos Roland R-8 (que tarde tres meses en pagar), que soñaba con esto. Al final, tenía alrededor de cien temas que solo vivían en mi ordenador hasta que me puse a investigar y sí: era posible. Un perfecto Don Nadie como yo podía publicar su música en iTunes, en Amazon y un montón de webs más.


No es barato (sobre todo la parte de registro de propiedad) pero gracias a utilidades como www.tunecore.com y www.mysparkcopyright.com puede conseguirse y en total gastarte menos de 150 dólares (son sitios yanquis que no saben de euros) Y sin pasar por la SGAE, mira tu por donde...

Me puse a ello y en Septiembre del año pasado empecé con los temas inspirados en la música tecno de los 80 y en un mes, lo conseguí. Tenia mi "disco" en Amazon y en iTunes.


NIVEL DESBLOQUEADO




Desde entonces, llevaba en la cabeza, publicar el lado "pseudo-rockero" que hay en mi y tras venderme un porrón de gadgets que ya no usaba en eBay, conseguí el dinero correspondiente y lo volví a hacer.
Me inspiré en mi usuario de Twitter y decidí que el "cantante" se llamaría así. ¿Resultado?
Desde entonces, llevaba en la cabeza, publicar el lado "pseudo-rockero" que hay en mi y tras venderme un porrón de gadgets que ya no usaba en eBay, conseguí el dinero correspondiente y lo volví a hacer.


Y está en iTunes y en Amazon. Casi nada


Sinceramente, no creo que de esto me retire. Si llego a cubrir gastos me doy con un canto en los dientes. Pero lo que quiero deciros es que, si sois creativos, si teneis algo especial, no os lo quedéis, animaros y dejarlo salir. Hay literalmente millones de personas ahí fuera y aunque solo una decena os encuentre y piense "no esta mal" vale la pena intentarlo. Y por cierto, muy importante: proporcionar la posibilidad de que la gente pueda disfrutar de una muestra de vuestro trabajo gratuitamente para que pueda decidir. Por ejemplo, unos pocos de mis temas para oír gratis:


Y ya que estamos unas fotos de un amigo, apasionado con los aviones y su Canon. Él se animó y lo publicó y a mi, me gustan sus fotos. Sé la pasión que hay detras de cada 'clic' y eso me vale.